jueves, 9 de junio de 2011
Renuncio
Hoy renuncio a someter con miedo a mi hermana.
Hoy renuncio a burlarme de la bella delicadeza de la que me pario.
Hoy renuncio a pisotear el corazón de la que me ama.
Hoy renuncio a llamarle "puta" a mi hija.
Hoy renuncio a exprimir lagrimas de la mejilla de la que me dio a luz.
Sí, hoy renuncio a ser eso que tu llamas hombre; puedo ser "puto" "maricon" "joto" o lo que quieras, puedo ser "mandilon" etcetera. Pero nunca como tú, nunca un hombre como tú.
martes, 17 de marzo de 2009
colores
lunes, 9 de marzo de 2009
ahora
martes, 18 de noviembre de 2008
¿que escribe mejor que yo?
no, definitivamente no lo creo, no creo que sus versos impotentes puedan ser mejores que los míos, no creo que su mente coagulada llegue hasta la medula del ser, y es que no le falta talento, le falta sentimiento, falta que sus palabras latan, que corra también sangre por sus líneas; es que su corazón ya solo es costra de olvido; es solo pretensión de existir, no de latir o sufrir siquiera, no son mejores sus versos que los míos, porque, yo los vivo, los fecundo les doy nombre y apellido, en cambio los suyos son yermos como su suerte, no reflejan mas que la pretensión de saber decir; las joyas del idioma, oxidadas muertas y frías, ¿qué valen? sí, se ven bonitas, es mas hasta se oyen bien, ¿se sienten? no, son solo pixeles enredosos en la vasta extensión de la pretensión mas absurda ¿que pretenden? demostrar que se sabe, escribir, pensar, razonar y hasta rimar, ¿sentir? no, porque si sintieran sus versos serian como los míos; es cierto, yo no intrinco mis palabras, no las adorno, y hablo de lo que quiero hablar y siento lo que quiero sentir, es cierto, mis versos no parecen tan elaborados, porque no los escribe la mente sino el corazón que tiene un lenguaje mas sencillo; el latir
No, no es envidia, no puedo envidiar al oro por valer tanto y ser tan brilloso, tiene valor pero no vida. Es caro pero no siente, se ve bien pero no ama, como yo
